Algo que surca el todo. Sobre “La flor”, de Mariano Llinás »

Juan Laxagueborde

15 Dic, 2016
Comentarios: 0

…hecho justamente para organizar su estética y la de cualquier género. Que Quintín no encuentre belleza no significa que haya dominación del hacedor al espectador. Volvamos a Adorno: no hay sometimiento mayor que la idea de belleza, y lo feo es lo que nos hace recordar que existe el sometimiento. Quintín es el primero en querer liberarse del demonio Llinás con un dejo de espanto a “lo feo” adorniano. Es uno más de los que parecen hablar en nombre…

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