El joven Nathaniel Hathorne »

Víctor Sabaté

Víctor Santana

2 May, 2013
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El oficio de documentar el combate propio contra el fantasma de un escritor norteamericano es inquietante y exiguo, por lo que conviene recordar algunos casos ejemplares. En Llamadme Ismael (1947), Charles Olson hizo un perímetro de su propio expansionismo en el lomo de la ballena de Melville. En El velo negro (2002), Rick Moody exploró sus adicciones a la luz de saberse emparentado con un personaje de Hawthorne. Heriberto Yépez descubrió la…

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