Dioses invisibles »

Hugo Aveta

Mariano Horenstein

23 Jun, 2022
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El ascensor sostiene el viejo edificio como una columna vertebral protésica. No conduce al visitante a la cápsula de un cohete sino a un espacio detenido en el tiempo. Tras una puerta, lo espera una invención radical, un mundo creado entero por la imaginación de un artista, embotellado como si fuera el mensaje de un náufrago.

El

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