La escritura errante »

Julio Prieto

Delfina Cabrera

10 May, 2018
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En el plano secuencia que abre A idade da terra (1980) se ve a lo lejos la residencia oficial del presidente de Brasil, el Palacio de la Alborada, pero la cámara de Glauber Rocha apunta directo al sol. Mientras la luz del amanecer y la música de Naná Vasconcelos cubren la imagen, el palacio desaparece: para mostrar el avance cierto de la arquitectura del Estado, para ver lo que no podría verse de otro modo, Glauber filma como si fuese ciego….

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