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Originals

Prince

MÚSICA

Originals no es ni más ni menos que material (en parte ya pirateado) que Prince compuso y demeó para otros artistas sobre todo en la época —casi el cien por ciento proviene de los ochenta— en que su propia discografía no daba abasto para tanta productividad. Después de todo, Prince había inventado The Time para darle salida a una de sus vertientes: el Minneapolis Sound, haciendo de Svengali de su amigo Morris Day.

Muchas veces la instrumentación de Originals está en su totalidad a cargo de His Royal Purpleness, con los cantantes de turno reemplazando la voz líder en la versión final. Todo proviene de los ochenta, excepto su demo de principios de los noventa para Martika de “Love… Thy Will Be Done”, aparentemente, un pedido expreso de Jay-Z, quien había suscripto un deal con Prince para Tidal.

Casi todos los tropos de producción con los que Prince hizo escuela en sus propios discos aparecen acá. Escuchen, por ejemplo, la apertura con “Sex Shooter” y el trademark —en intros y estribillos— de acentuar el último tiempo del primer y tercer compás programados en su Linn Drum, la que, en un verdadero uso desviado, era sometida a pedales de efecto fabricados para guitarra.

Y como Prince es un caso arquetípico que, aun siendo heterosexual, no tenía problemas en difuminar los límites de género (“No soy una mujer, no soy un hombre, soy algo que nunca entenderás” — Non-binaries, take note), en estos demos estaba tan cómodo cantando desde la perspectiva de una mujer (“Sex Shooter” parece exaltar las virtudes del squirting: aunque no tiene nada que ver con esto, qué mejor que ver el video donde la sex bomb Apollonia ensaya una coreo que ni Gerardo Sofovich aprobaría), como de un lothario en “Gigolos Get Lonely Too” (The Time, claro, y uno de los mejores títulos de una canción, ever).

Aquí también tenemos un número dos a ambos lados del Atlántico por The Bangles, que surgió del demo de “Manic Monday”, del cual la versión final sólo retuvo teclados de Prince. Lisa Coleman (junto con Wendy Melvoin, las lugartenientes de Prince en The Revolution) dijo que la melodía arrancaba igual que la de “1999”, y como esa canción, encima comenzaba recordando un sueño. O sea, por entonces el petiso polimorfo no podía fallar. El puente de la canción es poco menos que un acto de magia y el resto, una cumbre pop.

Otras donaciones fueron para Sheila E, Taja Sevele y Mazarati. A estos últimos les dio “100 MPH”, pero también les regalaría y luego —al escuchar lo que había logrado el productor David Z— les quitaría “Kiss”: Prince tomó las cintas, puso un falsetto, una guitarra, quitó el bajo (a la “When Doves Cry”)… y otro #1. Pero esa, en verdad, es otra historia: el modesto demo de guitarra acústica de “Kiss” no está en Originals. También escuchamos un momento fascinantemente AOR con “You’re My Love” para Kenny Rogers (!), y un demo para una artista de Paisley Park Records (su vanity label) como Jill Jones: “Baby You’re a Trip”, una slow jam en la tradición de “Do Me Baby”.

Por supuesto, queda por nombrar el final con “Nothing Compares 2 U”, demeada para The Family, otro outlet para Prince, donde participaban Eric Leeds —saxo de cabecera suyo— y Susannah Melvoin, gemela de Wendy y novia de Prince. Por todo lo perfecto que sea en su gelidez el hit que Sinead O’Connor y Nelle Hooper lograron, hay un elemento humano en la versión original —un vamp que Prince mantuvo en cada versión posterior que hizo en vivo— que la pone en línea con un linaje negro que O’Connor escamoteó.

Pero lo que debería quedar claro, aún en estos demos, es el control total de Prince —un verdadero autor— desde el songwriting hasta la mezcla final; un heredero de la tradición de los grandes artistas del soul, R&B, y hasta del jazz más pendiente de la consola de mezcla, que dominaban instrumentos, composición, canto y presencia escénica.

¿Y ahora de quién hablamos? ¿Kanye y su comité de productores y abogados que buscan el clearance para los samples? Y por más buenos que sean: ¿Kendrick Lamar y Frank Ocean? ¿Y el chiste del Grammy 2017 donde Bruno Mars quiso hacer un cosplay de “Let’s Go Crazy”, como si en alguna forma el cetro fuese a pasar a él, una persona cuyo fenotipo da más Sergio Massa que el Purple Yoda? Voy a remixar las palabras de Mayte en The Gold Experience (otro disco subvalorado y van…): “Prince está muerto… que viva para siempre su poder”.

 

Prince, Originals, Warner Music, 2019.

7 Nov, 2019
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