Un simple accidente
Ruperta Bautista es escritora bilingüe en español-bats’i k’op (idioma mayense también denominado tsotsil), originaria del estado de Chiapas y una de las poetas en lenguas de México más reconocida y premiada. Su poemario bilingüe Me’on ts’ibetik / Letras humildes está dedicado a “aquellos hermanos y hermanas de todas las razas que han dado su vida para un mundo donde se incluyan muchos mundos” —en esta evocación de ese llamado del subcomandante Marcos a una patria en la que quepan todos los pueblos y sus lenguas, el libro es un presente de (y hacia) las luchas y las resistencias en todos los territorios, homenaje a quienes dan el cuerpo por un mundo con justicia (lekil kuxlejal)—.
La episteme tsotsil recorre las metáforas de toda la obra de Ruperta Bautista y, en este caso, el tobtob (el caracol y símbolo de la espiral que explica la concepción de la temporalidad maya) construye la imagen de una insistencia o retorno: el de la muerte que duele en la memoria, sangra la vida, concibe letras preñadas de sangre que esperan caminos de libertad. El sentido poético existe en el dolor de los oprimidos a través de reiteradas injusticias que pasan la vida de las generaciones y de la tierra, pero también muestra los cuerpos de una resistencia que viene de los humildes. Los poemas del libro hablan de todas esas resistencias mediante la lengua del oxímoron que es “el fusil de la palabra”. Se sitúan así en los caminos de esperanza que crecen desde abajo, que pasan por las arterias de los pueblos olvidados que viven en la continuidad de las violencias coloniales y reimaginan respuestas a través del dolor de sus muertos pero también de la vida de los que vienen. Desde el levantamiento zapatista hasta el presente en todos los territorios donde insiste el sentido de justicia o libertad (lekilal) —que se entiende como reciprocidad de todas las vidas y una ética del bien común—, el libro revive la experiencia de la organización indígena en las luchas de México a través de las que se hermanan otras luchas pasadas y por venir: luchas posibles para un mundo posible que necesita ser mejor. Ruperta Bautista de alguna manera levanta todas esas resistencias, hace que se enciendan los fuegos, incluso el sentido de una poesía política —que cree en la palabra y en las letras combativas como lugar para brindar un pensamiento de fortaleza y de emancipación—. La poesía da testimonio de esas voces que susurran, en todas las selvas, la conciencia de un mundo más justo que se piensa también en bats’i k’op, porque, quizá, sólo un mundo en el que quepan todas las lenguas será un mundo que pueda seguir hablándonos.
Ruperta Bautista, Me’on ts’ibetik / Letras humildes, Universidad Nacional Autónoma de México, 2020, 80 págs.
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