Desiderio

Germán Arens

LITERATURA ARGENTINA

Del título del libro de Arens parecen surgir sentidos que apuntan hacia una tradición reciente de la poesía argentina: la de los poetas de la década del noventa. Pero por momentos esa lectura es tramposa, porque allí donde creemos, o anticipamos, encontrar un diálogo con textos que circularon hace veinte años, en realidad nos topamos con algo muy diferente. Desiderio es, en este caso, el nombre de un planeta, y el libro podría considerarse como el cierre, a modo de trilogía, de otros dos poemarios publicados por la editorial Vox: En una nave comandada por Enrique unos pocos abandonamos la Tierra (2011) y Siempre creí que los zombis eran los protagonistas de un subgénero del cine de terror clase B (2013).

Hay un registro, un tono, objetivo en los poemas; las descripciones en algunas instancias son prácticamente etnográficas: “En el universo hay células que cooperan entre sí/ y constituyen organismos muy complejos./ En un ambicioso proyecto enciclopédico/ catalogué sesenta y ocho razas extraterrestres./ Siete de ellas han visitado la Tierra”. Es el punto de vista en la escritura de Arens el que construye al otro. Tal vez el poeta sea un extranjero con respecto a su lengua materna. Y queda por preguntarse si con esta última operación esa mirada acaso no vuelve, a la manera de un bucle, sobre nosotros mismos, como ocurre en ciertos relatos de la ciencia ficción con la figura del alien, que muchas veces es una excusa para hablar sobre nuestro propio extrañamiento del mundo que habitamos. O tal vez el poeta sea un astronauta que lleva a cabo un registro atento del estado y de las condiciones físicas en que transcurren los acontecimientos: “No es cuestión de ponerse un traje y/ saltar al espacio. En el vacío la presión es nula/ y en la nave semejante a la presión del nivel del mar”.

Desiderio, propuesta de una historia distópica, dibuja un futuro en el que la supervivencia de la humanidad está en peligro. Versos escritos en clave narrativa, o narraciones escritas en clave lírica, en un escenario que, en vez de definirse dentro los géneros, tensiona y altera las fronteras que los separan: “Desde Desiderio, la tierra es un puntito azul,/ un mínimo lugar en el cosmos”, explica Arens, como si el planeta tan lejano fuese el globo ocular de la totalidad del universo.

El libro también puede leerse como relato de viajes: una síntesis entre diario de bitácora enmarcado en la rutina de nuestra vida cotidiana con nuestro barrio —los locales comerciales que frecuentamos día tras día, los vecinos que conocemos desde la infancia, los amigos— y testimonio de un sobreviviente que parte hacia el más allá en plena diáspora general.

 

Germán Arens, Desiderio, Club Hem, 2015, 57 págs.

24 Dic, 2015
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