Patricio Pron

Manuel Quaranta

28 May, 2026

En todo hay una grieta y por ella entra la luz es una novela compleja, cuya estructura sorprende apenas ingresamos en el texto. Reparemos en que el libro más reciente de Patricio Pron consta, técnicamente, de una única página sobre Benjamin Fondane, un personaje poliédrico en grado sumo. Y a partir de esa biografía trunca, comienzan a desplegarse siete extensas notas al pie[*] que incluyen subnotas y subsubnotas (en total, quince), como si el cuerpo de la novela se ramificara sin cesar.

El tamaño tipográfico de las notas decrece a medida que se expanden y cuesta cada vez más trabajo leerlas, lo que provoca un efecto distorsivo en la percepción lectora que convierte el contraste tipográfico en protagonista de la trama. Es mucho más que el juego sofisticado de un autor travieso: el procedimiento establece ciertas jerarquías, la ilusión de un orden que se puede controlar. Pero, en simultáneo, la multiplicación del procedimiento en un ámbito impropio, más afín a la academia que a la literatura, horada esa jerarquización y la corroe desde adentro.

La novela avanza para iluminar al lector sobre la tragedia en curso, aunque la iluminación no proviene del maestro seguro de su saber, sino de un narrador oscilante, casi tan perdido como el propio lector, que por momentos parece conocer con certeza el tema del que habla y por momentos queda sumido en la misma oscuridad. Es cierto, el libro desborda de ideas sobre la vida, la ciudad, los mapas, el arte, la política; sin embargo, por el modo de presentarlas, nunca terminan de afirmarse. Además, tras abandonar el proyecto sobre Fondane, las acciones derivan hacia Nueva York, con recuerdos de Alemania e irrupciones rosarinas.

El narrador, seguro, inseguro, finamente melancólico, acorralado, perdido en el murmullo de la noche, sugiere que mientras nuestro conocimiento de las cosas se hace más exacto —los famosos avances de la ciencia—, todo se vuelv ...

“A vivir, por definición, no se aprende”, señala Jacques Derrida en el exordio de Espectros de Marx. No al menos por uno mismo, sino solo en el intercambio con el otro, dice también, y por experiencia de la muerte. En una temporalidad sign...

Maricel Álvarez nos recibe sentada, sobre una tarima delgada y rectangular, acompañada de cuatro muñecas idénticas a ella misma, presentándose como Jérôme Bel, coreógrafo francés. Se trata de las primeras líneas de la performance qu...

En un párrafo al comienzo de Ser y tiempo, Heidegger señala que el ser del hombre “no quedará nunca definido ontológicamente si se empieza a considerarlo como vida (no definida ontológicamente, por su parte), y como algo más encima”. Tal ...

Sobregirado, ningún género está libre de la autoparodia. Si se los extrema, si se los retuerce, los elementos que lo constituyen ofrecen una imagen desquiciada que puede expandir la forma o remarcar sus límites. En el caso de la ...

Dos décadas después de El diablo viste a la moda (2006), el director estadounidense David Frankel retoma la historia creada a partir de la novela homónima de Lauren Weisberger, que acompañó a una generación de jóvenes lectoras y espect...

Mientras el periodista de investigación Lee Raybon (Ethan Hawke), sentado cómodamente en la caja registradora de su librería Owl Hoot (El ulular del búho), lee la novela de ciencia ficción de Walter Tevis El hombre que cayó a la tie...

La muestra de Carlos Cima en Constitución galería permite al espectador confirmar una idea previa: la de estar ante uno de los mejores pintores de su generación. La sensación se impone como si la obra no tuviera otro tema que su propia calidad. ...

Tras el barroquismo casi autoparódico de Parthenope (2024), Paolo Sorrentino regresa al territorio en donde su cine alcanza su verdadera estatura: el laberinto del poder y la anatomía del desencanto. En La grazia, el director napolitano se reencue...

¿Qué genealogía invoca Pillion cuando convierte el asiento trasero de una motocicleta en figura del aprendizaje amoroso? La ópera prima de Harry Lighton se monta sobre un espeso archivo visual donde el cuero, la máquina y la disciplina han arti...

En Mi hermano James Joyce, Stanislaus Joyce evoca su recuerdo más temprano de la vida familiar junto con su hermano: una función teatral hogareña para deleite de sus padres basada en la historia de Adán y Eva en la que él personificaba a Adán,...

El amor que Charles Swann profesaba por Odette de Crézy, o el de Julien Sorel por Madame de Rênal —o más aún por Mathilde de la Mole—, es decir, el entrevero nunca equilátero del deseo con el cálculo y la vanidad, tiene un antecedente en l...

“Hay un ciervo en tu memoria / y es su sombra la que seduce o asusta”, dice Valeria Cervero, y más que titular un libro, lo que hace es sumergirnos en una visión. La imagen que recorre los fondos de la conciencia como un bosque, que murmura en...

Send this to friend