Inicio » ARTE » Efectos espaciales

Efectos espaciales

Mariana Pellejero

ARTE
Velocidad: 0.95x
Tiempo estimado: calculando...

Efectos espaciales retoma la investigación que Mariana Pellejero desarrolla hace más de una década y de la que presentó un capítulo el año pasado en el Museo MAR. La muestra en Galería Grasa, con curaduría de Guad Creche, reúne una serie de frottages realizados sobre piedras, muros y otras superficies. Dispuestos a la misma altura, uno tras otro, sobre la pared de ingreso, evocan lejanamente las líneas de tiempo de los museos de ciencias, como si fueran parte de un archivo geológico del paso de la artista por este planeta.

Hay un aire cósmico y nostálgico a la vez que se siente contenido por el diseño sonoro a cargo de Florencia Curci. Quizás porque el frottage es una gráfica instantánea de las circunstancias; porque implica un gesto de contacto, de acercarse a las cosas hasta que ellas mismas produzcan la imagen; un espíritu punk para rayar con frenesí y con esmero, sin especulación; y una herencia de los automatismos, pero también de las teorías de los afectos para las que frotarse con algo es una forma de apego. 

La secuencia que se inicia en la entrada despliega un procedimiento erosivo que arroja otra cosa. Los frottages conducen lentamente hacia una nueva operación. Al final del recorrido, la mirada es dada vuelta como una media (el estómago casi que se resiente) y va hacia el entorno, lo macro y lo periférico, en el formato de video. En un rincón oscurecido se proyecta una toma fija de un paisaje de las sierras de Tandilia. Mediante un truco de edición, una piedra de gran tamaño que se recorta sobre el cielo aparece y desaparece de su pedestal natural. Se trata de narrar un espejismo, el de los ojos confundidos por detenerse durante un rato largo en algo aparentemente tan simple como una roca. Entre la sala y este rincón se da el pasaje de una experiencia táctil a otra puramente visual.

Una sensación terrible sopla entre estas obras. Pellejero insiste en un procedimiento, quizás llevada por la voluntad de tomar información de las cosas y someterla a una lectura (algo similar a hacerse una radiografía, aunque acá se trata de una lectura estética). Es una suerte de diagnóstico inenarrable de la superficie del mundo el que la artista parece ejercitar y mostrar, como exhibiendo las pruebas de un acontecimiento de larga duración (la existencia de una piedra). Entabla una conversación con las cosas vivas y vivas-muertas que excede el tiempo humano. Una conversación instantánea, pero sin respuestas inmediatas.

Insisto, hay algo apenas siniestro en esa galería de retratos que no acusan rostro. En esa documentación de los corcoveos de las superficies, la obra de Pellejero encuentra profundidad suficiente para hacer resonar una pregunta fatal: esto, quiero decir, el mundo, ¿está hecho para mí? La obra parece prometer una revelación, pero nunca la concede. Como el viento cuando suena y es como si sí, pero no, no trae ningún mensaje. Quizás esa sensación nos estaría devolviendo una ubicación en el mundo. 

 

Mariana Pellejero, Efectos espaciales, curaduría de Guad Creche, diseño sonoro de Florencia Curci, Galería Grasa, Buenos Aires, 25 de junio – 21 de agosto de 2026.

13 Ago, 2026
  • 0

    Hijos de la Luna

    Eduardo Molinari

    Celeste Medrano
    13 Ago

    En el Centro Cultural Recoleta se constela un recorrido bautizado Hijos de la Luna, título de la muestra de Eduardo Molinari, con curaduría de...

  • 0

    Hipnagogia

    Florencia Caiazza

    Mami Goda
    6 Ago

    Las paredes de la galería conservan huellas materiales de su pasado. Como si se tratara de un estrato geológico,...

  • 0

    Liquidación

    Alfredo Dufour

    Manuel Quaranta
    30 Jul

    Cuentan que a los doce años Steven Spielberg fue a visitar a John Ford para pedirle consejo sobre cómo convertirse en director de cine. El viejo maestro,...

  • Send this to friend