Neuros Aires

Marc Caellas

LITERATURA IBEROAMERICANA

Decía el escritor, performer, cronista, gestor cultural y director teatral Marc Caellas en su ya seminal Carcelona (Melusina, 2011) que lo relevante no es producir obras sino prescribir sentidos. Así, este Neuros Aires, que funge, al menos de momento, como parte final de la tetralogía viajera del nómada catalán, viene a reconducir sus tres producciones anteriores referidas a otras tres ciudades en las que Caellas ha estado viviendo. Donde en Carcelona tenía la urgencia de una voz política, en Caracaos (Melusina, 2015) jugaba con la autoficcionalidad y en Drogotá (Planeta, 2017) se buscaba a sí mismo a través de las voces de los otros, aquí en Neuros Aires todo parte de una intuición: el saber que la ciudad “iba a sacar de mí algo distinto que otras”. Así, es este el libro donde más textos propios del autor encontramos (previamente publicados o escritos) insertos adentro del texto. Lo cual no quiere decir que no renuncie al sampleo y la adaptación de textos ajenos; mas aquí funcionan las voces de los otros como paisaje y bruma; acaso como rumor que acompaña y que, eventual e inopinadamente, interpela.

Se podría decir que son las muchas voces de Caellas las que se acomodan aquí: la del bohemio enamoradizo, la del irreverente director de teatro alternativo, la del escritor que entiende la palabra como acción política, la del gestor —y descubridor— de talentos, la del individualista jamesoniano (del whiskey Jameson, no de Henry James), la del flâneur trotaciudades. Pero es también la voz del primer Caellas: el de Carcelona, libro misceláneo que escribe durante una de sus primera visitas a Neuros Aires. Y es importante lo de las diferentes visitas, pues a diferencia de las otras tres ciudades sobre las que ya ha escrito Caellas, y que dan cuenta de estancias con inicio y final (recogiendo períodos claves de la formación del escritor catalán), Neuros Aires se nos presenta como la ciudad a la que no se puede renunciar (y a la que siempre hay que volver), pero de la que también se huye (como una amante ora cándida ora enloquecida). Por ello dice Jorge Carrión que es un libro lleno de carnaval y tango. Y esto es debido a que se entremezclan conocimiento (que no sabiduría, que es espuria) y distante gravedad, pero también risa, erotismo y placer.

Neuros Aires está dividido en cinco grandes bloques que, temáticamente, recurren a la neurosis, el psicoanálisis, la literatura, el teatro y no los enamoramientos (como sucede en sus anteriores libros) sino EL enamoramiento. Además, se cierra con un canon de las literaturas de Neuros Aires, que no dejan de ser las lecturas que el autor ha venido cultivando para generar este libro. Se cierra con la Autoterapia final, de Salvador Pániker, que le sirve a Caellas como poética del libro, al sentenciar que “el tema tiene que acomodarse a uno”.

Neuros Aires es un libro performático en el sentido de que es una cita a ciegas, de que “a menudo las cosas suceden cuando dejamos de pensarlas, cuando tropezamos con ellas”. Y, así, es un compendio de encontronazos felices, intermitentes, que no concluyen. Por ello es una conversación en forma de ritornelo (un arco de tensión tonal que vuelve sobre sí, pero que no acaba). Un broche de oro para este cronista único que siempre nos deleita, instruye y divierte.

 

Marc Caellas, Neuros Aires, Libros del Zorzal, 2020, 192 págs.

 

12 Mar, 2020
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