Inicio » TEATRO » Tiper Tap
TEATRO

La crítica remolona aún no ha dado cuenta de un notable suceso teatral. Hace ya tres horas se ha estrenado Tiper Tap, escrita, coreografiada y dirigida por Natacha Córdoba. La obra conjuga dos narraciones de índole diversa: una historia policial con rasgos de comedia y un musical con argumento épico, el combate por sus derechos de un grupo de sufragistas vernáculo. Durante la representación de una comedia musical, se comete un crimen: es asesinada la actriz que encarna en el musical a Ana María Pérez (Gaia Rosviar), el personaje vocero de las mecanógrafas diplomadas que están formando un sindicato y, a la vez, novia del jefe Juan Carlos (Rafael Walger). Emiliano Samar interpreta magistralmente a un Sherlock Holmes improvisado y paródico —menos en la línea de Columbo que en la de Buster Keaton en Sherlock Jr. o Miguelito en Loco lindo—, el empleado de seguridad Méndez, que se autodesigna investigador y se dispone a resolver el misterio y atrapar al criminal. El clásico grupo de sospechosos proveniente del policial de enigma está integrado aquí por cuatro actrices —Eleonora Domínguez (Romina Michelizzi), Susana Santos (Florencia Sacchi), Estela Rodríguez (Yamila Ulanovsky) y María Inés González (Victoria Orquín)—, el actor que hace el papel de Juan Carlos y el pianista del musical (Gerardo Amarante). El lector avieso y entrenado en el género podría sumar también al propio detective y al operador de la cabina, inexistente, pero mencionado reiteradamente en los parlamentos.

Para descubrir al asesino, nuestro Dupin trasnochado decide llevar a cabo, todas las veces que sea necesaria, la reconstrucción del hecho, es decir, repetir la obra hasta el momento del asesinato, de manera que el ensayo teatral y la reconstrucción del crimen se convierten en una y la misma cosa. Como en un flashback cinematográfico, como en un folletín del siglo XIX o simplemente como en el final de una novela policial, vemos entonces la repetición de la obra musical… pero vemos más. Vemos otras cosas, penetramos en las relaciones turbias, tensas, conflictivas de los actores, un elenco de teatro en la actualidad que se propone llevar a cabo un musical situado en la Argentina de fines de la década de 1930 o comienzos de la de 1940. El contenido de la épica musical recuerda en alguna medida a la reciente Suffragette (2015), de Sarah Gavron (con guión de Abi Morgan). En la tradición que alcanzó su primer gran objetivo un 9 de septiembre de 1947, conformada por Cecilia Grierson, Alicia Moreau de Justo, Julieta Lanteri, Elvira Rawson, Susana Larguía y Victoria Ocampo, un grupo de superheroínas, una liga de la justicia femenina, un sujeto colectivo combatiente y cotidiano lucha por sus derechos civiles y laborales.

En el marco del musical, sorprende la solidez de los actores en el manejo de la voz, debido acaso, al menos parcialmente, al entrenamiento vocal de Melina D’Angelo. Con tintes por momentos dramáticos, por momentos también en el estilo del cine mudo y del burlesque, las actuaciones son siempre enérgicas, consistentes y eficaces, cuando no descollantes —un estallido de furia de la enorme Florencia Sacchi; una parodia del cortejo masculino por Rafael Walger, una parodia de esa parodia por Gaia Rosviar, Emiliano Samar en la representación del enamoramiento del detective tarambana—. El trabajo de vestuario de Florencia Costa y Sandra Ligabue es excelente, con las mecanógrafas entalladísimas en ropa de época y el detective con la ropa holgada que suelen llevar los trabajadores que reciben su uniforme de la empresa. La escenografía de Mariana Castelucci, Oscar Córdoba y Ana Clara Uhrich entona con el excelente vestuario.

Todo esto sucede en el maravilloso teatro La Máscara, que recientemente ha cumplido quince años desde su inauguración. Con elementos de la novela policial, del radioteatro, del backstage musical y del burlesque, la obra nos ofrece intriga y amor, baile y humor, y música en vivo: ¡qué más se puede pedir!

 

Tiper Tap. Mecanógrafas tituladas, dramaturgia y dirección de Natacha Córdoba, Teatro La Máscara, Buenos Aires.

21 Abr, 2016
  • 0

    El Periférico de Objetos. Un testimonio

    Emilio García Wehbi

    Daniela Berlante
    18 Nov

    Sobre El Periférico de Objetos (1990-2009), grupo paradigmático del teatro argentino por la osadía, creatividad y radicalización demostrada a la hora de experiementar con las vicisitudes de...

  • 0

    Mis palabras

    Marcelo Allasino

    Martina Vidret
    11 Nov

    Es difícil transformar en palabras lo que pasa cuando uno va al teatro. ¿Cómo verbalizar que en una sala algo nos atraviesa el cuerpo? ¿Cómo se traducen...

  • 0

    Fragmentos del ensayo sobre un pacto frustrado…

    Ariel Bar-On

    Martina Vidret
    28 Oct

    ¿Dónde empieza o termina una obra? ¿Es un límite que se establece con el movimiento del público? ¿Con la primera y la última palabra de los actores?...

  • Send this to friend