Inicio » LITERATURA IBEROAMERICANA » La sombra inmóvil

La sombra inmóvil

Antonio López Ortega

LITERATURA IBEROAMERICANA

Este libro de cuentos comienza con un árbol y termina con una flor. Entre un momento y otro se va generando una maraña de referencias vegetales que va constituyendo, a medida que avanzan las páginas, un auténtico correlato poético. Por un lado, porque la poesía está en el procedimiento de composición, tanto de las frases como de las imágenes: la voluntad de describir con tesón microscópico rostros, espacios, objetos, plantas, como si el realismo tuviera como objetivo el agotamiento de su propia materia, su cerco de cerca. Por el otro lado, porque lo que importa, al fin y al cabo, no son tanto las historias de migrantes, exiliados, familias rotas, mujeres perdidas, reconstrucciones imposibles, como el paisaje. Un paisaje de antaño. Un paisaje más natural que artificial, casi telúrico, que se vincula con la infancia (explícitamente en el último texto, “Persistencia de la acacia ”) o simplemente con el pasado, cuando Venezuela era una red de carreteras y de pistas forestales, cuando la desigualdad no había tomado conciencia populista de sí misma, cuando se podía viajar por el país sin miedo al asalto, cuando no existían las fronteras y los límites de ahora.
La sombra inmóvil, con sus historias superpobladas de personajes, a menudo narradas cinematográficamente a través del contrapunto; con su constante escapismo hacia los Estados Unidos (hasta el punto de que su paisaje, vastamente explorado, descrito y nombrado a copia de topónimos, se superpone al venezolano, como si lo complementara o lo refutara); con su compleja elaboración de dos planos o dimensiones, la de lo informal o salvaje (los cuerpos del vertedero, los cadáveres anónimos, el accidente, la bala perdida) y la de lo idealizado o doméstico (la amada difunta, las estructuras petroleras, los destinos cruzados), es un libro que mira, en su prosa proustiana y en sus temas nostálgicos, hacia un pasado que ya no existe. Se puede leer como un gesto político: como si sólo en la Venezuela anterior a Chávez el país pudiera encontrar una zona común. O como una confesión: es difícil, si no imposible, pensar en un futuro conciliador.

 

Antonio López Ortega, La sombra inmóvil, Planeta – Pre-textos, 2013, 328 págs.

19 Jun, 2014
  • 0

    Cobra

    Severo Sarduy

    Manuel Crespo
    29 Feb

    Bajo la profusión del lenguaje, a través de las hipérboles y los neologismos, persiste una sola certeza: Cobra, la travesti estrella del Teatro Lírico de Muñecas,...

  • 0

    Piñen

    Daniela Catrileo

    Manuel Crespo
    15 Feb

    Las ciudades marginan, pero no expulsan. Necesitan de la gente apretada contra sus costuras; la necesitan invisible mientras cumple con los trabajos asignados y sus vidas desprenden...

  • 0

    Loca fuerte

    Óscar Contardo

    Sebastián Diez Cáceres
    19 Oct

    Pedro Lemebel viaja a los treinta y cuatro años a Buenos Aires. Entonces su figura de escritor aún era una ideación. Acababa de publicar un volumen de...

  • Send this to friend