Inicio » OTRAS LITERATURAS » El libro de los amigos

El libro de los amigos

Hugo von Hofmannsthal

OTRAS LITERATURAS

Nos refiere Bioy Casares en su monumental Borges que, exactamente el sábado 3 de octubre de 1953, su amigo reconocía la llamativa “superstición de los alemanes por Goethe; de cómo se maravillan ante cualquier dicho de Goethe”. Cabe aclarar que Hugo von Hofmannsthal (Viena, 1874-1929) fue un hombre que perteneció al Imperio Austrohúngaro y, dado que la gravitación de Goethe es tan determinante en El libro de los amigos (“Goethe es, o debería ser, el lugar geométrico […] respecto del mundo, no un ‘punto de vista’, sino un punto merced al cual todos los demás puntos se convierten en figuras”), podemos ampliar la observación de Borges en torno al autor de Fausto y decir que la devoción hacia él permea los países de habla germánica en su conjunto.

De hecho (y así lo indica Pablo Gianera en su entretenido prólogo), el título Libro de los amigos iba a ser utilizado como nombre para el décimo tercer libro que ocuparía el cuarto lugar de Diván de Oriente y Occidente, libro de Goethe. Ya se reconoce de entrada el goce de las influencias. Pero el libro de Hofmannsthal no es un homenaje a Goethe, sino que trabaja a partir de la acumulación y la hibridación; en él se suceden reflexiones, aforismos y otras formas breves del pensamiento más variado de autores y personajes como Joseph de Maistre, Platón, Novalis, Napoleón, Schopenhauer, Jacob Wasserman, Balzac y muchos más a los que se va entretejiendo junto a consideraciones éticas y formales del mismo Hofmannsthal.

Quien haya leído alguna vez la Tetralogía de Markson (también conocida como The Notecard Quartet), los Apuntes (1992-1993) de Elias Canetti o los Aforismos de Zürau de Kafka encontrará en El libro de los amigos un justo denominador común, ya que discurre o, mejor dicho, se entromete en los tópicos caros al alma humana (“El espíritu es realidad aniquilada. Aquello que se ausenta a sí mismo de la realidad, no es espíritu”), al origen de la estética (“Lo que se llama ‘plasticidad’ en la representación poética, es decir, la auténtica puesta en forma, tiene su raíz en la justicia”) e incluso al terreno del retruécano filosófico (“La mayoría de los hombres no sienten, creen que sienten; no creen, creen que creen”).

En cada página pareciera haber un hilo conductor, un hilo temático que va tensando invisiblemente los pensamientos foráneos y propios. Se parece a la traducción: no importa qué es de otro y qué es de Hofmannsthal; en el arco del cerebro a la página, la mano conjuga ambas sin saber (o quizás intuyendo) que a veces, en un otro, hay algo más propio a la identidad de uno que aquello que anida en uno mismo. De lo distinto en lo indistinto (un texto, una página manuscrita, etcétera), de sus formas y sus valores, de la esperanza humana, de aquello que sólo pertenece a la república de las ideas, trata este libro que anticipa nuestro presente (¿de qué, si no, está hecho el fragmentario pensamiento contemporáneo?), aunque su punto débil se halla en la impericia para transcribir (del francés) algunas de las frases más determinantes que el autor de la celebrada Carta de Lord Chandos fue acumulando en su cuaderno. No obstante, también el error puede pensarse como un fenómeno productivo: a partir de él, nuevas capas de sentido tal vez vengan para confundirse en el destilado, aportando algún otro atributo sensorial al paladar del lector.

 

Hugo von Hofmannsthal, El libro de los amigos, traducción y prólogo de Pablo Gianera, La Tercera Editora, 2020, 148 págs.

27 May, 2021
  • 0

    Agujas doradas

    Michael McDowell

    Pablo Martínez Burkett
    14 Oct

    En días en que las mesas de novedades de las librerías multiplican la oferta, uno puede sentirse un poco extraviado. Y entre tanto frenesí de volúmenes, quisiera...

  • 0

    Un amor cualquiera

    Jane Smiley

    Inés Arteta
    7 Oct

    Rachel, contadora estatal de cincuenta y dos años, recibe en su casa durante un fin de semana a tres de sus cinco hijos. Celebran el regreso de...

  • 0

    Nuevas impresiones de África

    Raymond Roussel

    Juan F. Comperatore
    7 Oct

    En Cómo escribí algunos libros míos, ese mensaje arrojado al mar del reconocimiento póstumo, Raymond Roussel calculaba haber invertido siete años —un promedio de quince horas en...

  • Send this to friend