Inicio » ARTE » El fuego sólo existe mientras se apodera de otras superficies

El fuego sólo existe mientras se apodera de otras superficies

Varios artistas

ARTE

Mis papás tenían una fábrica de cinco empleades donde hacían partes para tractores. Vino Menem, actual Macri, y claro, se fundieron. Somos cinco hermanes; mi abuela me llevaba a veranear para aliviar un poco, imagino. Los noventa eran para algunos la fiebre del “1 a 1”, la clase media viajaba y traía incansables suvenires de Disney. Para mí, Disney fue VHS prestados. Ver y tocar poquito juguetes llenos de deseo. Pero mi abuela, hermosa, me llevó a Disney: un castillo del terror anidaba en la casa de Guillermo Vilas. Era, o es, una esquina. Había un hombre degollado y/pero sentado en la puerta que te invitaba a pasar a su mansión. Era caro, pero mi abuela dijo que haríamos el esfuerzo del mes.

Entré a  El fuego sólo existe mientras se apodera de otras superficies y el tiempo jugó una de esas cosas que a veces hace. Y bueno, ¡zas! Yo a los cinco, de la mano de Clarita, mi abuela hermosa, por entrar a un castillo embrujado. Me miró y me dijo: “nuestro Disney”. Entonces, yo y ella, ahora ya fantasma, entramos.

Denise Groesman. La imagen desde el cielo, católica por capricho, gótica, porque a los góticos les gustaba eso: mostrar cómo todo, si lo ponés más alto, agobia. Oprime y por eso, a causa de nuestro deseo perverso, embellece. Hay un hombre pariendo con la mirada plácida; me produce desconfianza. Es como si el cuadro, todo, dijera la verdad y sus personajes mintieran.

Mauricio Poblete. Solita me fui para abajo. Los fantasmas no bajan, suben. Y ahí estaba en una caverna en donde me bauticé y comprendí que la religión es para mí el arte. Ahí abajo hay un conjuro de la belleza y de la lucha. Conjurar es lo que tenemos que hacer para que la ultraderecha nos deje en paz.

Denise Groesman. Cuerpos aplastados por una prensa: sólo piel plana, como si fuera una placa tectónica despegada de la tierra, o una instantánea del cuerpo cediendo la fuerza de la carne para deshacerse, al fin, de la materia.

Maruki Nowaki. Espectros argentinos me dan la mano, doy mi mano, la que me queda libre porque la otra se la doy a Clarita, mi abuela hermosa. Entiendo que se trata de una compañera que me susurra: un fantasma recorre Europa y es el fantasma del comunismo; la miro a los ojos que no tiene.

Alberto Romero. Los conjuros tienen talismanes y suvenires, para que cada vez, luego del carnaval, tengamos el rubí que nos ayude a recordar cuál es la lucha. Y esos móviles de pedazos de las personas que amamos son la fuerza de la memoria en el futuro.

Ulises Mazzucca. Los fantasmas luchan pero su lucha es ceremonial, ritual. Sus cuerpos sin materia están llenos de potencia: morir y resucitar los hizo una fuerza para pelear para que el capitalismo termine, que se vaya, que se vayan.

Patricio Lanusse. Los cuadros son los libros en este mundo. Así está nuestra alma, señor, así. Y así es como usted y sus amigues pretenden que esté. Estos libros-estados de ánimo son para mí nuestro mantra: el arte puede volver a proponerse cambiar el mundo.

Conjurados como latinos, los argentinos no descendemos de los barcos. El arte mostrado en las áreas rioplatenses supo hacer y sigue sabiendo hacer sus Disneys: refugios donde la fantasía, el gótico, el deseo y el conjuro demuestran que no es necesaria la buena factura sino la buena fantasía, y que ahí se forja el futuro de una lucha conjunta donde belleza es luchar. Une niñe en una roldana me hace volver a mí, a la fragilidad de mi carnalidad, no fantasma en el medio de este ritual, de esta danza de fantasmas. Ese niñe tiene una fortaleza interior: la de saber que con los fantasmas una no está sola. Está con lxs fantasmas.

 

Alberto Romero, Mauricio Poblete, Maruki Nowacki, Ulises Mazzucca, Patricio Lanusse, Denise Groesman, El fuego sólo existe mientras se apodera de otras superficies, curaduría de Patricio Lanusse, Espacio Cultural Roseti, 10 de agosto – 24 de agosto de 2019.

 

19 Sep, 2019
  • 0

    Color municipal

    Florencia Caiazza

    Leandro Martínez Depietri
    17 Oct

    Antonio di Benedetto dedica Zama (1956) a las víctimas de la espera. A través de sus páginas, teje un entramado en el que las palabras dan forma...

  • 0

    Enroque

    Varios artistas

    Triana López Baasch
    17 Oct

    Imaginemos una partida de ajedrez. El rey, por acción premeditada o instinto de supervivencia, se desplaza de su hábitat natural a otro extraño, irreconocible. La torre, súbdita,...

  • 0

    Soy un disfraz de tigre. Acto I

    Cecilia Szalkowicz

    Mariano López Seoane
    10 Oct

    Si se puede definir a las artistas por sus obsesiones, la obra de Cecilia Szalkowicz tiene dos bien visibles, destacadas y duraderas: la moda y los dispositivos...

  • Send this to friend