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Viernes. Poesía reunida (1979-2001)

Beatriz Vignoli

LITERATURA ARGENTINA

¿Cuál es la lógica del silencio en la poesía? Pareciera que, en la poesía de Beatriz Vignoli al menos, la única lógica es la omnipresencia de ese silencio, aunque más no sea para romper con él. A pesar de todo, hay que decir algo. La poética de Vignoli no pertenece a un objetivismo descriptivo sino, más bien, a un acto de reconocimiento místico. El tratamiento de lo místico y metafísico en la poesía de la autora a lo largo de los años insiste con dejar de esperar la salvación mesiánica. Es ese acto de reconocimiento que hace Wallace Stevens de las peras amarillas: “Las peras no se ven / como quiere quien las observa”. Vignoli ve desde el horizonte, como una lejanía que deja entrever una distancia afectuosa y de perspectivas cambiantes. Como tesis general, Vignoli nos dice que nuestro Dios no es otra cosa que la poesía misma. Un momento de quietud en donde todo cambia: ese es el milagro de lo poético.

En su poema “Función de la lírica” forja los fundamentos —endebles— del propósito de su obra: “Justo cuando Rigoletto / abraza el cadáver / de su hija, debí tenerlo al viejo / para que no se cayera de la cama: / la doble simetría de la escena / me la volvió soportable”. Como se preguntara la crítica literaria Marjorie Perloff en su artículo “Canon a nuestra izquierda, canon a nuestra derecha”: ¿es la poesía lírica una externalidad formal, musical? Ahí es donde Vignoli contesta con Viernes: es formal, pero, al mismo tiempo, no es más que una charla amistosa.

Lo concreto de la lírica de Vignoli, de la cual este libro es una muy generosa muestra, reposa en la especificidad que requiere la referencia pop (que paradójicamente termina por ser cross-cultural), que mezcla lo supuestamente alto con lo supuestamente bajo. Así, logra en su poesía esa conjugación de lo íntimo y lo público. Por eso, en Vignoli también vemos saldada la (acaso poco interesante críticamente) discusión entre lenguaje cotidiano y lenguaje poético. Pero ¿por qué antologar a una poeta viva? Por el mismo motivo por el que está viva en ella la poesía.

Esta temporalidad y horizontalidad de lo simultáneo (acaso, la simultaneidad de Vignoli pensada como nuestra contemporánea) no puede eludir, sin embargo, lo vertical-diacrónico del verso. Frente a la expectativa de la grand oeuvre, Vignoli y sus editoras responden con una obra enorme compuesta de momentos ínfimos que deben su linealidad más a lo sincrónico de la escena que a lo consecutivo, como en ese acontecimiento paterno-operático. Vignoli reconoce, sabe cuál es, la diferencia entre tradición y revisionismo. En este cuadro, lo segundo sería presentar una versión de la última palabra (o la palabra última). En cambio, la primera traduce líricas ajenas a una sabia falta de respeto que lleva lo gracioso; eso horizontal de la caída que, se supone, es vertical: “Si te dicen que caí / es que caí. / Verticalmente, / y con horizontales resultados”. Esto es no tomarse en serio la poesía, sin necesariamente burlarse de sus mecanismos.

Entonces, tenemos en tensión entre la antología “arqueológica” —en palabras de la autora—, es decir, la lógica del silencio (o lo silenciado) que se busca por debajo de lo que ya hay, y algo que va más allá de la investidura del libro. Vignoli presenta, en cambio, un lenguaje tecnológico, tecnologizado, como el poema de Ulises en un chatroom. Ese es el lenguaje de la técnica poética. Una técnica del diálogo contemporáneo que tiene lugar fuera de los cánones, aunque desde ellos, bajo la forma, quizás, de una dedicatoria, un epígrafe. Para Beatriz Vignoli, la poesía no puede sino forjarse para fines poco racionales. Este libro no es una antología de la evolución —ni tampoco de la “mejora”— a pesar del peso de la linealidad y su tamaño físico, que pesa en las manos. Es más bien un trazo geográfico de decisiones tomadas: la salvación son los demás.

                                                                                        

Beatriz Vignoli, Viernes. Poesía reunida (1979-2001), Nebliplateada, 2022, 698 págs.

3 Mar, 2022
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