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La prueba del presente

Florencia Malbrán

TEORÍA Y ENSAYO

La prueba del presente. Ensayos sobre arte contemporáneo nos interpela ya desde el título. Tomando una cita, y también una idea de Tamara Kamenszain, quien en La boca del testimonio propone que la poesía es capaz de ofrecer “la prueba del presente”, Malbrán recorre obras de Mario Bellatin, Jorge Macchi, Beatriz Milhazes, Pablo Siquier y Sergio Raimondi para pensar, precisamente, nuestro presente. El listado es heterogéneo, hay allí escritores y artistas, y también, será el caso de Raimondi, escritores-curadores. Sin embargo, a poco de leer, las clasificaciones tranquilizadoras no resultan tan sencillas de aplicar. El primer capítulo, que pone en relación a Mario Bellatin y Jorge Macchi, lo hace a partir de una tercera figura, la de Marcel Duchamp. En efecto, Malbrán analiza El gran vidrio, la novela de Bellatin y Buenos Aires Tour, la caja y también instalación de Jorge Macchi, realizada con la colaboración de María Negroni, que comparten referencias a la obra de Duchamp El gran vidrio. Malbrán se inspira en las rajaduras del “vidrio” de Duchamp para encontrar en la novela de Bellatin y en la caja e instalación de Macchi zonas de indeterminación, producción de vínculos indeterminados o subjetividades compuestas. El segundo capítulo toma como punto de partida relatos del arte que cifran su especificidad en una teleología evolutiva, o bien una suerte de repetición estructural. Malbrán plantea que esas posiciones han sido suplantadas por un hacer múltiple, que encuentra en la obra de Milhazes y de Siquier su despliegue más preciso. Y finalmente, en el tercer capítulo, Malbrán analiza detalladamente uno de los poemas que componen Poesía civil de Raimondi, “Qué es el mar”, para ponerlo en relación con su trabajo como curador en el Museo del Puerto de Ingeniero White. Al analizar “Qué es el mar”, Malbrán enfatiza en el carácter antilírico de ese poema, y en general de todos los poemas que componen Poesía civil. Al enfrentarse al trabajo como curador, destaca la apertura a la comunidad y a la pluralidad que Raimondi despliega en el Museo del Puerto, que pone en relación con el carácter social de su poesía.

Hasta aquí apenas tendríamos una brevísima descripción de un libro bello y complejo. Pero volvamos al tiempo, al presente del título, para preguntarnos a qué presente se refiere Malbrán. Sin dudas que ese presente, responderemos, es nuestro presente, nuestra contemporaneidad, un período histórico que deshace nuestras certezas y nos enfrenta a nuestra vulnerabilidad. En ese marco, Malbrán apuesta por un arte que ha hecho de la indeterminación su potencia de intervención. Reconstruye, para establecer diferencias, un relato clásico del arte moderno, encarnado por Clement Greenberg y su reclamo de autonomía, autorreflexividad y pureza que comienza a desvanecerse, apunta nuestra autora, con la emergencia del arte conceptual. Entre aquel momento precursor y este presente, por supuesto, nuestra experiencia social y cultural no ha dejado de atravesar profundas transformaciones. La creación y masificación de internet que impide la imagen de cualquier tipo de totalidad, la crisis de los partidos políticos tradicionales, el avance de las derechas extremas, el surgimiento de nuevos movimientos sociales, entre otros, nos colocan de lleno en una realidad casi desconocida, vertiginosa y cambiante. Allí —o aquí, sería mejor decir—, el arte que hace de la indeterminación su potencia “parece proponer redes para habilitar nuevas configuraciones de sentido, otros puntos de vista, en ebullición dentro y fuera de los museos, apostando a un espectador activo que despliega sus capacidades conciliando lo desconocido con lo conocido”. Como surge de la cita precedente, Malbrán busca pensar no sólo las transformaciones del arte en las últimas décadas, sino los modos en que conecta con la figura de un espectador emancipado. Creo que en esta conexión se encuentra uno de los mayores logros del libro. La capacidad de pensar, y de conectar, una producción que, en principio, puede resultar opaca o difícil, con un contexto atravesado por transformaciones e incertidumbres, y todo ello con un espectador que, entrenado en las fluctuaciones de la existencia, es capaz de navegar entre mapas, trayectorias, reflexiones sin pretensiones de totalidad. Como si en esas experiencias estéticas, las que el libro nos propone pero también muchas otras, el espectador emancipado, nosotros mismos, pusiéramos a prueba nuestro presente, en el sentido de tomar contacto, de entrenarnos, de leerlo. En este libro deslumbrante, Florencia Malbrán hace visibles las nuevas funciones y tramas sociales de un arte que con frecuencia ha sido pensado como ausente de su presente o simplemente entregado a la potencia del mercado.

 

Florencia Malbrán, La prueba del presente. Ensayos sobre arte contemporáneo, Beatriz Viterbo, 2023, 232 págs.

 

18 Ene, 2024
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