Inicio » OTRAS LITERATURAS » Lluvia y viento sobre Télumée Milagro

Lluvia y viento sobre Télumée Milagro

Simone Schwartz-Bart

OTRAS LITERATURAS

Si, por algún mandato todopoderoso, nos fuera dada la consigna de reorganizar el mundo y su historia para mejor, seguramente adjudicaríamos a la zona caribeña un estatus paradisíaco. No habría que tocar nada allí, diríamos, el derecho de vivir en alguna de sus islas y costas hermosas lo reservamos para lo mejor de la humanidad, pero únicamente bajo la condición de preservar de manera prístina sus comunidades indígenas, su flora y su fauna. Sería lo justo, lo mínimo que podríamos hacer.

Sin embargo, en el mundo real, la historia, y particularmente la historia europea y blanca, tuvo otras ideas. En vez de preservar paraísos en la tierra, los hombres (ya que, en su gran mayoría, de hombres se trata) occidentales decidieron sujetar estas tierras y archipiélagos a todo tipo de experimentos políticos y económicos, inicialmente como parte de proyectos colonialistas, y subsecuentemente —y de manera relacionada— de un espectro más amplio de ideas utópicas, pragmáticas, moderadas y extremas, exitosas y trágicas. Todo bajo la sombra del pecado original del capitalismo: la esclavitud.

Lluvia y viento sobre Télumée Milagro —traducido por primera vez al español, un hecho sorprendente, y también escandaloso por su tardanza, dando a sospechar que hasta en los movimientos más elogiables como el panamericanismo hay todavía puntos ciegos importantes—, es un texto cumbre del Caribe, uno de varios que buscan dar una radiografía de esta historia y sus secuelas, exponiendo sus horrores e injusticias al mismo tiempo que ofrecen algo de esperanza para el futuro. En este caso, esa historia es la de Guadalupe, la (todavía) colonia francesa, en las Antillas, desde el fin de la esclavitud hasta bien entrado el siglo XX, con el protagonismo de tres generaciones de mujeres.

Escrito con una poesía exuberante, melancólica e impredecible —se le ha adjudicado la influencia de las tradiciones orales de la región y sin duda tienen incidencia, pero se detecta, y quizás en mayor medida, muchos de los movimientos poéticos europeos del siglo XX, del surrealismo en adelante—, traducido de manera inspirada por Claudia Ramón, cuyo prólogo es también de gran valor, esta crónica de abuela, madre e hija retrata un mundo de alta precariedad económica y anímica en el que las protagonistas no sólo tienen que lidiar con las injusticias estructurales de su sociedad sino también con la innata mezquindad de la humanidad, con los caprichos de los elementos y, por supuesto, con las depredaciones del patriarcado. Aunque Schwarz-Bart se esfuerza por dar a sus protagonistas momentos, a veces prolongados, de alegría, esta es una novela signada por el fatalismo; aquí la comparación que señala Ramón con la literatura rusa del siglo XIX y la historia judía son útiles. Si bien sus personajes demuestran una resiliencia extraordinaria y hay escenas alentadoras de solidaridad comunitaria, son efectivamente actores pasivos. Los intentos de rebeldía, en la esfera doméstica o pública, están destinados a fallar, y bastante pronto. Dado que Schwartz-Bart es explícita en su identificación con la Guadalupe misma, no podría ser de otra manera.

La buena noticia para el lector es que, a pesar de la tristeza subyacente, Lluvia y viento sobre Télumée Milagro es un tesoro de imágenes y experiencias de una energía memorable y profundamente grata. Sus descripciones del trabajo en el cañaveral, por ejemplo, o la desolación de una relación soñada que se pudre hasta volverse una pesadilla salvaje, tienen un poder que ubica a su autora en un primer rango de escritores, del tipo que queda en la mente, transformando lecturas futuras y pasadas.

 

Simone Schwartz-Bart, Lluvia y viento sobre Télumée Milagro, traducción de Claudia Ramón Schwartzman, Cía. Naviera Ilimitada, 2022, 266 págs.

15 Dic, 2022
  • 0

    La velocidad de las tinieblas

    Muriel Rukeyser

    Leandro Llull
    22 Feb

    La velocidad de las tinieblas no sólo nos confronta con la verdadera cara de una cultura que ha dominado el mundo como ninguna otra (a base...

  • 0

    La venganza de los dinosaurios

    Deborah Eisenberg

    Tomás Villegas
    15 Feb

    Toda una genealogía en materia cuentística ―que se remonta, por lo menos, a mediados del siglo XIX― prescribe un puñado de formas relativamente persistentes que hemos sabido...

  • 0

    Jim Click o La invención maravillosa

    Fernand Fleuret

    Raúl A. Cuello
    8 Feb

    Parece que después de Borges (o si se quiere, de Marcel Schwob), la invención de personajes apócrifos se ha vuelto un ejercicio demodé; no obstante la condición...

  • Send this to friend