El paradero

Juan Balbontín

LITERATURA IBEROAMERICANA

Una vida puede resumirse en simples trazos, en pequeños gestos que ilustran las múltiples capas que dan espesor a la realidad. Así es como opera El paradero de Juan Balbontín (Osorno, 1952-2019), singular poliedro de registros de corte poético y tónica basculante. Este libro se constituye a partir de la flexibilidad que permite un estilo generoso, abierto a modulaciones que se cifran desde la respiración de un sujeto o, mejor dicho, de una voz que espera, anhela y desea en una ciudad de Santiago que orbita alrededor del golpe de Estado.

Una parada de colectivos, una estación, la cercanía de una avenida (Alameda) son los tenues marcos de referencia que la voz va tomando para traducir sus especulaciones, eso que cree detectar en un otro que a la vez torna desdoblamiento, un más allá de la propia voz, la cual, reflectante, casi asmática en sus devoluciones, genera un contrapeso: devuelve al signo su condición de signo.

Pero si pensamos en el sentido alcanzamos a detectar que se halla en un más allá, se descubre en una luz, se adivina en un color o en la dinámica de los pocos transeúntes que rondan en un horario en el que, debido al toque de queda, todo está prohibido. Esta prohibición refuerza la condición del sujeto que se aferra a la experiencia, volviendo más intenso el deseo, dado el peligro que supone romper la barrera de lo impuesto. De ahí que este pase de buscar respuestas en otro, una voz alterna, a la figura cada vez más imponente de una mujer. A la vez que los encuentros se suceden y su intensidad crece en escala, el texto se va volviendo más críptico y poético. Y como puede suponerse, no hay nada más censurable para un régimen que el estatuto que propone la lengua poética. Entonces casi cualquier rumor o cifra que complete los casilleros del significado es tachado, corregido, anulado. Como en un ejercicio anticipado de blackout poetry, Balbontín alterna lo fijo y lo que queda suspendido, quizás el aliento del que está condenado y alcanza a balbucear una última reflexión.

Los testimonios de Diamela Eltit, Raúl Zurita y Eugenia Brito elevan el primer, último y magnífico libro de Juan Balbontín a la condición de cristalizador de la espera; sí, se trata de una novela de la espera, pero lejos de augurar una resurrección feliz après coup o ubicar una luz al final del túnel, la novela de Balbontín refleja el reverso negativo de su título: para los condenados no cabe un paradero posible, sólo se trata de un interminable, de seguro insoportable, viaje de ida hacia un destino amargo e incierto.

 

Juan Balbontín, El paradero, Ediciones UDP, 2022, 76 págs.

 

14 Jul, 2022
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